ANÁLISIS DE DATOS

Cuando hablamos de grandes paradigmas como Big Data, análisis de datos o inteligencia artificial inmediatamente nos remitimos a una realidad enormemente cambiante, donde no dejamos de sorprendernos. Estamos ante una revolución centrada en el análisis de datos que va adquiriendo una dimensión geopolítica. Mientras que gigantes como China están liderando las inversiones, los EE.UU, Japón y parte de Europa ganan en conectividad de sus industrias.

Algunos expertos, por otra parte, añaden elementos interesantes al debate, como la ventaja estratégica que podría significar el peso de una lengua, el castellano, hablada por más de 470 millones de personas. Además, con un espacio de formación superior compuesto por millones de jóvenes interesados en tecnología y extraordinarias universidades públicas.

Es decir, el valor de un análisis enfocado a datos lingüísticos podría otorgarnos importantes ventajas en un mercado que, como en el caso del Data Science, está dominado por soluciones en inglés con dificultades para adaptarse a otros idiomas.

Al hilo de lo anterior, las nuevas industrias enfocadas a la utilidad extraíble de los datos exhiben hoy unos retos cambiantes de obligada mención, que incluso están antes de los esfuerzos tecnológicos. Entre otros, tenemos los criterios de seguridad aplicados a dichos datos, por ejemplo, en la forma como están almacenados; también están la calidad y el cumplimiento de estándares aparecidos cuando se empieza a concebir a la información como nueva fuente de riqueza.

Lo anterior significa que, en la realidad, se pueden hacer grandes inversiones en sectores como la inteligencia artificial, pero sin culturas corporativas y organizacionales donde el “dato” es considerado una piedra angular no lograremos grandes objetivos. En otras definiciones, antes de llegar a las app y plataformas finales es necesario articular modelos de trabajo respaldados por profesionales 100% enfocados al análisis de datos.

ANÁLISIS DE DATOS

Profesionales con clara orientación al análisis de datos quiere decir cambio cultural e importantes esfuerzos en formación superior, con el fin de generar un aporte claro a pilares tecnológicos que ya nos afectan directamente a todos y todas.

Esta argumentación nos conduce a lo siguiente: es un conocimiento profundo de las raíces que mueven al análisis de datos, las matemáticas y la Estadística involucradas, lo que permite una visión acertada del tipo de problemas que las nuevas tecnologías de la transformación digital pueden resolver. Pero refiriéndonos al análisis de datos y la formación superior que éste demanda, existe un apartado de enorme relevancia y que también marca diferencias entre equipos de trabajo y proyectos en analítica masiva: los aspectos regulatorios.

Un profesional enfocado al análisis de datos, con credenciales académicas en Big Data y Data Science, puede mostrar un conocimiento integral en su campo si tiene elementos formativos sobre las normativas en protección de datos.

Como no podía ser de otra forma, este es un blog donde se insiste mucho en la función que cumple la formación superior en sociedades (por una parte, la europea y, por otra, la anglosajona) que luchan por mantenerse competitivas en todas las industrias afectadas por el análisis de datos, claramente dominadas por China y los EE.UU.

Para lo anterior hace falta que coincidan múltiples intereses, el primero de ellos es el compromiso de la Universidad pública, ofreciendo no buenos programas, sino los mejores en habla castellana. Modelos formativos que, además, no evaden la aplicación de saberes a los campos realmente importantes de la producción de un país: transportes, comunicaciones, sanidad, finanzas, etc.

Pero ese compromiso no se detiene ahí, también se extiende al esfuerzo por armar un claustro de profesores con los mejores expertos. Y todo esto sin renunciar al costo de matrícula más competitivo.

Más arriba hemos nombrado algunos de los retos actuales del análisis de datos (seguridad, calidad, estándares, conectividad, regulación, etc.). Ahora es importante insistir en que esos retos y su superación tiene que ver con un único recurso: programas formativos para enviar al mercado laboral a los mejores. En esto debemos tener en consideración que el secreto del liderazgo estadounidense y chino se debe a grandes inversiones en las tecnologías de la transformación digital, que incluyen programas superiores donde existe completa conciencia del momento que estamos viviendo, donde la geopolítica incluye a la capacidad de análisis de datos del tejido productivo.